Mundo > Máxima tensión
Irán lanzó una nueva ola de ataques con misiles contra Israel y bases de EE.UU.
La Guardia Revolucionaria confirmó ofensivas simultáneas en Tel Aviv, Irak y Kuwait contra objetivos militares estadounidenses.
POR REDACCIÓN
La tensión en el mundo alcanzó un nuevo punto crítico este domingo. La Guardia Revolucionaria de Irán informó el lanzamiento de una masiva oleada de misiles y drones dirigida contra objetivos estratégicos en Israel y diversas bases militares de los Estados Unidos distribuidas en Medio Oriente, en lo que denominaron la "Operación Promesa Verdadera 4".
Según el comunicado oficial emitido desde Teherán, la ofensiva se desarrolla en "múltiples etapas" y busca golpear con precisión lo que definieron como "escondites" de sus enemigos. El ataque ha generado una activación inmediata de los sistemas de defensa aérea en toda la región del Golfo Pérsico.
Objetivos militares bajo fuego
La primera fase de la operación militar iraní se centró en la destrucción de infraestructuras de operaciones aéreas y arsenales. Entre los puntos alcanzados por los proyectiles se encuentran las bases estadounidenses de Camp Victory (Irak), Arifjan (Kuwait) y Al Jarj (Arabia Saudí).
Además, las fuerzas iraníes aseguraron haber impactado en zonas sensibles de Israel, mencionando objetivos en Tel Aviv, el Néguev y Arad. La escalada también alcanzó a la Quinta Flota Naval de los Estados Unidos apostada en Baréin y la base de Al-Dhafra en los Emiratos Árabes Unidos.
Un escenario de guerra abierta
Desde la Guardia Revolucionaria destacaron que el despliegue tecnológico incluyó drones suicidas y misiles de largo alcance. La situación ha provocado el cierre de espacios aéreos en varios países vecinos y una respuesta diplomática urgente de las potencias occidentales.
Mientras el gobierno de Israel evalúa los daños y prepara una posible contraofensiva, el impacto en los mercados internacionales ya se hace sentir, con una fluctuación inmediata en el precio del petróleo. Para el público sanjuanino y el mundo, la mirada está puesta en cómo responderá Washington ante este ataque directo a sus bases en suelo árabe.