Judiciales > Tras el escándalo
La abogada argentina acusada de racismo en Brasil continúa en una situación delicada
Tras la revocación de la prisión preventiva, la situación legal mejoró, pero el impacto emocional sigue siendo delicado.
POR REDACCIÓN
La situación de Agostina Páez, la abogada argentina de 29 años acusada de realizar gestos racistas en un bar de Brasil, comienza a mostrar un leve alivio en el plano judicial, aunque el escenario personal y emocional continúa siendo complejo. Tras la revocación de la prisión preventiva, la joven permanece excarcelada y en libertad, pero obligada a permanecer en Río de Janeiro, a disposición de la Justicia brasileña.
Un periodista argentino logró hablar con Páez en las últimas horas y brindó detalles sobre su estado actual. Según relató Juan Manuel Martínez, la abogada se mostró “tranquila”, aunque con “la voz con temor”, reflejo de la tensión que atraviesa mientras espera definiciones sobre su futuro judicial.
Lejos del turismo y en soledad
Actualmente, Páez se encuentra alojada en un departamento dentro de un condominio en la zona oeste de Río de Janeiro, a unos 25 kilómetros del lugar donde ocurrieron los hechos y alejada de los sectores turísticos de la ciudad. De acuerdo al testimonio periodístico, la joven enfrenta el proceso en soledad, ya que el grupo de amigas con el que había viajado regresó a la Argentina al finalizar el período original de vacaciones.
Por recomendación de sus abogados, la abogada argentina mantiene un silencio mediático absoluto. La estrategia busca evitar declaraciones espontáneas que puedan ser malinterpretadas por la Justicia brasileña, que en este tipo de causas suele aplicar criterios estrictos, especialmente en casos vinculados a injuria racial.
El apoyo familiar
Mientras la causa avanza, la familia de Páez comenzó a movilizarse para acompañarla de manera presencial. Mariano Páez, su padre, viajó en las últimas horas desde Santiago del Estero hacia Brasil para reencontrarse con su hija y brindarle contención.
“Tengo una entrevista con el consulado, va a estar todo bien”, expresó antes de embarcar. Su estadía en Río de Janeiro se extenderá entre 10 y 15 días, período en el que espera que la causa judicial avance hacia una resolución definitiva.
Aunque el alivio judicial llegó con la excarcelación, el proceso continúa abierto y el futuro de la abogada argentina dependerá de las próximas decisiones de la Justicia brasileña, mientras transita este período lejos de su país y bajo estrictas recomendaciones legales.