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Masoud Pezeshkian responsabilizó los disturbios en su país a los Estados Unidos e Israel.
En una entrevista con la agencia de noticias IRIB, el mandatario dijo que el gobierno está "dispuesto a escuchar a su pueblo". El gobierno islámico sostuvo que Estados Unidos e Israel organiza y financia a los "alborotadores" para crear inestabilidad política.
POR REDACCIÓN
En una entrevista televisada con la agencia estatal de noticias IRIB, Pezeshkian dijo que el gobierno está "dispuesto a escuchar a su pueblo". El gobierno islámico también acusó a Estados Unidos e Israel de ordenar a los "alborotadores" crear inestabilidad en Irán después de la guerra de 12 días entre Israel e Irán el año pasado.
Según la agencia de noticias semioficial iraní Tasnim, la entrevista de Pezeshkian "describió los objetivos del gobierno en la implementación del importante plan de reforma del sistema de subsidios destinado a estabilizar el mercado, impulsar la producción y aumentar el poder adquisitivo de la gente, e informó sobre el estado actual de la implementación de este plan".
La entrevista se produjo en un momento en que en los últimos días se han registrado enfrentamientos mortales entre la policía iraní y lo que el gobierno describió como "alborotadores", en medio de protestas en curso en varias ciudades iraníes desde fines de diciembre por la fuerte caída del rial y las dificultades económicas de larga data.
Tasnim, citando una fuente informada, señaló más temprano ese mismo día que el número de muertos relacionados con los enfrentamientos en los últimos días es "significativo", sin proporcionar el número exacto.
Además, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que Teherán consideraría las bases e instalaciones estadounidenses e israelíes en Oriente Medio como "objetivos legítimos" si Washington emprende acciones militares contra Irán.
Las declaraciones de Qalibaf se produjeron tras informes de prensa que indicaban que el presidente estadounidense, Donald Trump, está "considerando seriamente autorizar un ataque" contra Irán.
En junio de 2025, Israel lanzó ataques sorpresa contra las instalaciones nucleares y militares de Irán, lo que desencadenó una guerra de 12 días entre los dos países, durante la cual Estados Unidos bombardeó las tres principales instalaciones nucleares de Irán
Desde fines de año se vienen sucediendo grandes movilizaciones en Teherán, la capital iraní, y otras ciudades del país, que ya se han convertido en el mayor desafío para el régimen teocrático, tras el estallido social de 2022. El detonante fue una nueva devaluación del 16% de la moneda nacional, el rial, en el mes de diciembre, que impacta directamente en los precios de productos básicos como los alimentos, que en 2025 promediaron un 75 % de aumento.
Además, el gobierno del presidente Masoud Pezeshkian, que llegó al poder prometiendo reformas en el régimen, presentó al parlamento el Presupuesto 2026 con fuertes medidas de ajuste fiscal, incluyendo un incremento del impuesto al consumo (similar al IVA de Argentina) del 12% y un magro aumento salarial a los trabajadores estatales equivalente a la mitad de la inflación anual (calculada en 46%).
Los comerciantes del Gran Bazar de Teherán, un gigantesco complejo comercial ubicado en el centro de la capital, lanzaron una huelga por la eliminación de los tipos de cambio múltiples y contra la corrupción del régimen. Pero lo que empezó como protesta económica de un sector, rápidamente se masificó y se transformó en un cuestionamiento al conjunto de las políticas de ajuste y al régimen político. Las calles de Teherán, Mashhad, Tabriz, Qom y muchas otras ciudades se llenaron de jóvenes, mujeres y trabajadores exigiendo la caída del gobierno y del ayatollah Alí Khamenei, máximo exponente del régimen teocrático.
En medio de las protestas y por temor a que se profundicen, el parlamento redujo el aumento del IVA al 10% y dobló el futuro aumento salarial. También se otorgaron algunos subsidios miserables que rondan el equivalente a 7 dólares por trabajador.
Foto: Agencia NA/Xinhua.