Comunidad > Urgente una solución
Hartos, vecinos de Chimbas denunciaron quema ilegal de residuos
Vecinos de cinco barrios denuncian humo constante por la quema de residuos cerca de sus casas. Afirman que el problema se agravó y reclaman respuestas urgentes.
El impacto ambiental y social que denuncian vecinos de cinco barrios del departamento Chimbas volvió a encender la preocupación en la zona conocida como El Mogote, ubicada entre calles Rodríguez, Necochea, Centenario y Ruta 40. Allí, familias aseguran convivir desde hace años con un basural a cielo abierto y, en los últimos meses, con una situación aún más crítica: la quema ilegal de residuos plásticos, gomas y otros materiales que generan un humo constante que ingresa a las viviendas.
Según mostraron a DIARIO HUARPE los habitantes del sector, el foco del conflicto se encuentra en un predio lindante al área urbana donde opera una empresa dedicada al servicio de contenedores, señalada por arrojar residuos y prenderlos fuego, principalmente durante la noche, para reducir el volumen acumulado. El resultado, dicen, es un aire cargado de humo tóxico que afecta la salud, la vida cotidiana y la tranquilidad de cientos de familias.
“Lo que está haciendo esta empresa, además de ser insalubre y peligroso, es ilegal”, manifestó Rubén Alaniz, uno de los vecinos afectados. “El arroje de residuos de estas características en este predio y luego prenderlos fuego está prohibido por ley”, agregó, con preocupación por el impacto que esta situación tiene sobre su familia.
Por su parte, Andrés Miranda, vecino del barrio Conjunto 11, describió con crudeza la situación que atraviesan las familias del sector. “Vienen y vuelcan todo tipo de basura. Estamos hablando de cualquier residuo”, afirmó. Según relató, el problema se agravó en las últimas semanas por las quemas reiteradas.
“El humo es insoportable, un humo negro, a veces gris, que no se puede respirar. Yo tengo una hija con discapacidad y es imposible respirar”, sostuvo.
El vecino también apuntó a la falta de precisiones oficiales sobre el uso del predio. “Eso es lo que no nos saben decir. Ya lo clausuraron una vez, pero después lo volvieron a abrir. No nos explican si está habilitado para funcionar como escombrera o basural”, cuestionó. En la misma línea, advirtió sobre los riesgos adicionales que presenta el lugar. “El predio no tiene cierre perimetral. A mi izquierda hay un socavón de lo que fue en algún momento una ripiera. Es un peligro para los chicos, no hay señalización y tenemos toda clase de mugre”, concluyó.
Años de denuncias sin respuestas concretas
La problemática no es nueva. Los vecinos aseguran que llevan años realizando reclamos ante el municipio de Chimbas, la Secretaría de Ambiente, la Policía Ecológica, la Defensoría del Pueblo y la Justicia. Incluso, la causa llegó al Tercer Juzgado de Faltas, donde el juez Enrique Mattar dispuso el año pasado la clausura de la empresa señalada. Sin embargo, con el tiempo la actividad habría continuado y el problema de fondo nunca se resolvió.
“Hay un expediente presentado en la municipalidad que luego fue recorriendo los diferentes organismos del Estado y hasta el momento no hemos tenido una respuesta certera. Queremos que las autoridades tomen cartas en el asunto porque ya prácticamente no se puede vivir”, sostuvo Alaniz.
El vecino relató que los incendios son intencionales y se repiten casi todas las noches. El humo, impulsado por el viento Sur - Norte, se dirige directamente hacia los barrios cercanos, haciendo imposible respirar en determinados momentos. La situación es especialmente delicada en su caso, ya que su hijo padece parálisis cerebral y ha sufrido reiterados cuadros respiratorios graves.
“Hace un mes, más o menos, empezaron los incendios intencionales todas las noches. El humo entra a las casas y no se puede respirar. Mi hijo tuvo cinco veces neumonía doble y esto es desesperante”, afirmó.
El impacto directo en la salud
La preocupación sanitaria es uno de los ejes centrales del reclamo. Raúl Quirpatay, vecino del barrio Conjunto 3, aseguró que el humo es constante y que la situación se ha vuelto insostenible.
“Venimos sufriendo esto desde hace mucho. Hace más de un mes que respiramos todas las noches este humo. El viernes, por ejemplo, a la medianoche había como una niebla sobre la plaza del barrio y era el mismo humo de los incendios”, relató.
Quirpatay padece EPOC y depende de un equipo de asistencia respiratoria para dormir. Sin embargo, asegura que ni siquiera dentro de su casa logra protegerse del humo.
“No se puede vivir, no puedo salir. Adentro de la casa se mete el humo y te cuesta respirar. De noche duermo con un aparato que me ayuda a respirar, y respiro humo igual”, expresó con impotencia.
El vecino también cuestionó la falta de respuestas de las autoridades. “Hemos hecho reclamos de todo tipo, se habló con funcionarios municipales y provinciales, y no hay solución. Vienen los bomberos, apagan el incendio, se van y al rato lo vuelven a prender. Estamos peleando todos los días con esto”, aseguró.
Un basural que creció con los años
Vanessa Montilla, residente del barrio Conjunto 11, señaló que el basural existe desde hace aproximadamente una década, pero que el problema se agravó recientemente por el incremento de las quemas.
“Este basural a cielo abierto lo tenemos desde que llegamos al barrio, hace unos diez años. Pero ahora está mucho peor porque queman toda la basura que traen. El olor es insoportable y no se puede vivir así”, explicó.
Según relató, en la zona no solo operaría la empresa señalada por los vecinos, sino que también existirían otras actividades vinculadas al depósito de materiales y residuos, lo que incrementa el impacto ambiental.
“Se ha presentado un expediente con el juez y en el municipio, pero no tenemos solución. La Secretaría de Ambiente ha venido, pero todo sigue igual o peor”, dijo.
Montilla también describió cómo el humo y la acumulación de residuos afectan la vida cotidiana de las familias. “No podemos tender la ropa, no se puede abrir la ventana por el olor, hay moscas, insectos y hasta vinchucas. Es una montaña de basura al lado de los barrios y cada vez es peor”, afirmó.
Degradación social y aumento de la inseguridad
El problema ambiental ha traído aparejada una degradación del tejido social y la seguridad en la zona. Raúl describe que los terrenos baldíos en Rodríguez y Necochea se han convertido en corredores para personas ajenas al barrio, lo que ha disparado hechos delictivos. La falta de cierres perimetrales, una promesa incumplida por la gestión municipal anterior, facilita que estos predios funcionen como aguantaderos.
"Hace cosa de seis meses han encontrado muebles y cosas de vecinos a los que les habían vaciado la casa; las escondían acá", relata Quirpatay, evidenciando que el vacío legal y físico de estos terrenos no solo asfixia los pulmones de los vecinos, sino que también vulnera su propiedad y su tranquilidad.
Un reclamo que exige respuestas definitivas
La comunidad de El Mogote ya no se conforma con la llegada ocasional de los bomberos. Si bien reconocen que los efectivos asisten a apagar los focos de incendio, denuncian que los responsables vuelven a encender el fuego apenas los camiones se retiran. "Los bomberos son los únicos que cumplen con su función, pero es la única respuesta que hemos tenido hasta el momento", lamenta Alaniz.
La exigencia de los vecinos es clara: el cierre definitivo de los basurales ilegales, el control estricto sobre las empresas que operan en el predio, y una intervención real de la Secretaría de Ambiente y la Justicia. Los vecinos de Chimbas han dejado de pedir permiso para respirar; ahora exigen que el Estado cumpla con su deber básico de proteger la vida y la salud de sus ciudadanos antes de que el humo termine por silenciar definitivamente sus reclamos.
Los nombres que se señalan como responsables
La indignación de los vecinos tiene nombres propios. Se señala a la empresa Portacon por arrojar residuos en predios lindantes a los barrios y quemarlos para disminuir su cantidad.
Pero no es la única. También mencionan la presencia de otras empresa de contenedores y a la Municipalidad de Rivadavia por sus contenedores.
Y la asfaltera Dominguito, la cual, a pesar de estar supuestamente clausurada por los humos de su maquinaria, sigue siendo parte del paisaje de degradación del sector.
Sin respuesta oficial
Durante este jueves, DIARIO HUARPE se puso en contacto con las áreas de prensa de la Municipalidad de Chimbas y de la Secretaría de Ambiente con el objetivo de coordinar entrevistas con los funcionarios a cargo del caso. Sin embargo, el contacto no pudo concretarse, ya que desde ambos organismos informaron que las autoridades se encontraban reunidas abordando esta problemática. No obstante, este medio continuará insistiendo para obtener las respuestas correspondientes por parte de las autoridades.