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Cultura y Espectáculos > El dolor continúa

Romina Gaetani narró el "infierno" que vivió con su ex-pareja

La actriz habló sobre el difícil proceso que vive después de denunciar a Luis Cavanagh, por violencia de género. Entre el miedo y cómo seguir adelante.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
“Denunciar a alguien que se quiere es imposible, no me entra en la cabeza, porque una está enamorada”, dijo la actriz.

El caso de violencia de género que involucra a Romina Gaetani sumó un nuevo capítulo que estremece. Luego de que la Justicia solicitara la detención de su expareja, Luis Cavanagh, en el marco de la denuncia por maltrato y acoso, la actriz habló públicamente y dejó un testimonio desgarrador que expuso, sin filtros, el dolor, la confusión y el miedo que atraviesa.

Ante las cámaras de América TV, del móvil televisivo de "El Diario de Mariana", las palabras de Gaetani, conmovieron por la crudeza del relato y por la fragilidad emocional con la que se mostró frente a su entrevistadora.

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“No, no puedo hablar. La verdad es que estoy muy mal”, respondió apenas fue abordada por la cronista. Llena de nerviosismo y respirando con dificultad para expresarse de manera enfocada, dijo: “¿Y a vos qué te parece cómo estoy?”, retrucó, con una mezcla de cansancio y angustia, cuando le preguntaron por su estado de ánimo.

Consultada sobre si se sentía más tranquila o segura luego del avance judicial, su respuesta fue contundente y desarmó cualquier idea de alivio inmediato: “Todo lo contrario sentís. Mucha confusión, mucho miedo”. En ese sentido, explicó uno de los puntos más complejos de los casos de violencia de género: la dificultad de denunciar a alguien a quien se ama. “Denunciar a alguien que se quiere es imposible, no me entra en la cabeza, porque una está enamorada”, expresó, poniendo en palabras una experiencia que muchas mujeres atraviesan en silencio.

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Romina también reflexionó sobre el peso simbólico de tener que hablar en primera persona. “He escuchado a muchas mujeres hablar de esto, y es la primera vez que me toca hablarlo en persona”, confesó, visiblemente afectada. Ese paso, lejos de ser liberador, implicó para ella una revictimización profunda. Según relató, la semana pasada pasó cerca de cinco horas en la fiscalía escuchando los testimonios de las testigos, una experiencia que la dejó devastada. “El estar presente y volver a escuchar todo lo que sucedió es revictimizante”, explicó.

Las consecuencias físicas y emocionales no tardaron en aparecer. “Volví el viernes, me metí en la cama y no pude hacer más nada. El sábado estaba doblada del dolor. Me levanté de la cama como pude”, contó, describiendo cómo su cuerpo también acusó el golpe del proceso judicial. Incluso relató que su terapeuta será una de las testigos en la causa y que, en medio de ese escenario, pidió evaluar si era necesario que volviera a presenciar nuevos relatos. “El que tendría que estar en ese lugar es la persona que golpeó, para que pueda tomar conciencia de lo que hizo”, sostuvo, con firmeza.

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En su testimonio, Gaetani reconstruyó también el momento posterior a la agresión. Detalló que una de las testigos es su abogada y amiga, Eliana Wasserman, quien logró escuchar parte de lo ocurrido porque Romina la llamó y dejó el teléfono en altavoz. “Fue la primera que llamó al 911”, explicó. Luego, describió cómo, en estado de shock, llegó como pudo a la garita de seguridad del country donde se encontraba. “Estaba en traje de baño y con un remerón… lo único que pensaba era decir algo que se entendiera rápido”, recordó.

En ese tramo del relato, la actriz destacó un gesto clave: “Lo único que le agradezco al hombre de la garita es que no me dejó ir. Si salía, quedaba del lado de afuera de la calle”. Según contó, la ambulancia y la policía llegaron con rapidez, un detalle que aún hoy permanece grabado en su memoria. “No hay palabras, todavía no me salen las palabras”, repitió, dejando en claro que el impacto sigue siendo profundo.

Otro de los momentos más tensos de la entrevista se dio cuando le preguntaron si, durante la agresión, tuvo miedo de morir. Romina pidió evitar esa palabra, visiblemente alterada. “¿Vos tendrías miedo de que alguien te ponga la mano encima?”, respondió, y luego agregó: “¿Entendés el shock? Ni yo lo entiendo”. Su reacción reflejó el estado emocional en el que aún se encuentra, atravesada por sensaciones difíciles de procesar.

Finalmente, al enterarse en vivo del pedido de detención de su expareja, la actriz se mostró desbordada. “Todavía no me puedo parar yo… imaginate que me llegue esta noticia”, dijo, sin poder asimilar la información. Segundos después, se retiró, según contó, para iniciar una sesión de terapia.

¿Cómo sigue el caso judicial?

La fiscal María José Basiglio, a cargo de la Fiscalía Especializada en delitos vinculados con violencia de género del distrito Pilar, solicitó la detención del empresario Luis Cavanagh por considerar que existen pruebas suficientes en la causa por lesiones leves agravadas contra Romina Gaetani.

Para la fiscal del caso, están en juego los derechos fundamentales de las víctimas, en especial en contextos de violencia de género. Sobre la causa contra Cavanagh, sostuvo en el fallo: “Se han acreditado elementos que configuran riesgo procesal y un alto peligro para la integridad física y psíquica de la víctima”.

La fiscal María José Basiglio, a cargo de la Fiscalía Especializada en delitos vinculados con violencia de género del distrito Pilar, solicitó la detención del empresario Luis Cavanagh.

El pedido de Basiglio se sostiene en que mantener la libertad de Cavanagh representaría un riesgo concreto de que el proceso judicial se vea obstruido y, sobre todo, de que Gaetani esté expuesta a nuevos episodios de violencia. La decisión quedó en manos del Juzgado de Garantías N°7, a cargo de Walter Saettone.

Según los elementos reunidos en el expediente, el episodio de violencia tuvo lugar en el lote 60 del Tortugas Country Club, cuando, tras una discusión originada por un episodio de celos, Cavanagh habría arrojado al suelo a Gaetani, inmovilizándola y trasladándola fuera de la vivienda, donde la abandonó.

De acuerdo con el testimonio de la actriz, el incidente se desencadenó cuando Cavanagh revisó su teléfono móvil, lo que motivó una discusión y el posterior ataque físico.

El personal policial de la Comisaría Pilar 4 llegó al lugar tras un llamado al 911 que alertaba sobre un conflicto familiar. En ese momento, Gaetani manifestó a los efectivos sentirse descompensada y dolorida, por lo que fue asistida por una ambulancia y derivada al Hospital Central de Pilar.

El informe médico elaborado en el hospital constató escoriaciones en el dorso izquierdo, antebrazo derecho, cadera derecha, hematoma en pierna izquierda y corte en pierna derecha.

La investigación incluyó registros fílmicos de las cámaras de seguridad del country, donde se observa a la víctima acercándose dos veces al domicilio, y en la segunda oportunidad, la llegada del personal policial y la ambulancia. Además, la Unidad Fiscal recopiló declaraciones testimoniales de varios allegados y testigos, así como placas fotográficas de las lesiones sufridas por Gaetani.

En el análisis psicológico realizado por el Centro de Asistencia a la Víctima (CAV), las licenciadas intervinientes informaron que Gaetani describió una relación inicialmente positiva, pero luego marcada por episodios de control y celos.

La víctima refirió que, en al menos tres ocasiones, encontró a Cavanagh revisando su celular, lo que le generaba desilusión y sensación de control. Según su relato, la pareja solía moverse en el entorno social de él, restringiendo sus vínculos personales, y en eventos públicos como la entrega de los premios Martín Fierro, Cavanagh habría reaccionado con enojo y episodios de gritos tras logros profesionales de ella.

El informe psicológico identificó indicadores de violencia de género bajo modalidad psicológica preponderante, con presencia de maltrato sexual asociado, celos intensos, mecanismos de control y restricción de redes de apoyo, así como dependencia afectiva y asimetría de poder en la relación.

Durante la investigación, la fiscalía fue informada de que el denunciado sería usuario de armas de fuego. El registro del RENAR confirmó que Cavanagh poseía una Credencial de Legítimo Usuario de Armas de Fuego (CLU) vencida desde 2020, correspondiente a una pistola semiautomática CZ P-07 calibre 9 mm.

En un allanamiento realizado en el domicilio, las autoridades hallaron una pistola de aire comprimido, cartuchos, vainas servidas, municiones intactas y piezas de un arma, pero no la pistola registrada a nombre de Cavanagh, lo que, según la fiscalía, constituyó un indicio de posible obstaculización del proceso.

El expediente resalta que la víctima expresó temor ante la ausencia del arma mencionada y el hecho de que no pudo ser localizada durante el allanamiento, sumado a la falta de colaboración por parte del imputado frente a la investigación.

Para la fiscal, existen elementos que configuran una situación de alto riesgo para la víctima en caso de que se retome cualquier tipo de contacto entre ambos y por eso pidió su arresto, imputado por “lesiones leves agravadas por haber sido cometidas contra una persona con quien mantenía una relación de pareja, en un contexto de violencia de género”.

 

 

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