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Economía > La caída de una histórica marca

Situación crítica de Paty entre deudas millonarias y un posible cierre

El establecimiento pampeano cuenta con el enorme pasivo de unos 23 millones de pesos. Además, peligran los puestos de unos 450 trabajadores.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
El establecimiento pampeano sufre la peor crisis de su historia: Cheques sin fondo, deudas multimillonarias, cadena de pagos rota y suspensiones laborales.

El derrumbe del Frigorífico Pico es alarmante para cientos de familias que dependen de esta empresa histórica que opera en La Pampa, pero comercializa para el mercado interno del país.

La firma es al responsable de las hamburguesas Paty, propiedad de Ernesto Lowenstein, reportó al Banco Central de la República Argentina una enorme deuda crediticia que mantiene con entidades bancarias y financieras por una suma global que supera los 23 millones de pesos.

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En relación a este aspecto, la empresa emitió 1.066 cheques sin fondos por más de 11.900 millones en moneda nacional. Y por si fuera poco, ordenó la suspensión por tiempo indeterminado de sus 450 trabajadores que operan en el establecimiento central ubicado en  la localidad pampeana de Trenel.

De acuerdo a lo informado por el intendente Horacio Lorenzo, no solo señaló el gran número de empleados suspendidos, también dio cuenta que la compañía de Lowenstein debe varios meses de pago a los productores de hacienda de la zona y también de Eduardo Castex.

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Se estima que al menos 10 plantas frigoríficas mermaron o directamente pusieron algún tipo de freno a sus actividades durante 2025

En los últimos meses, el establecimiento pampeano pasó de faenar alrededor de 600 vacunos por día a apenas 50, un síntoma profundo que refleja el delicado presente del sector cárnico argentino. La situación se agravó por la fuerte retracción de las exportaciones, especialmente hacia China, principal destino de la carne argentina.

“En General Pico se comenta que la crisis que atraviesa la planta podría desembocar en una venta o alquiler al Frigorífico Gorina y que, de concretarse, volvería a entrar en producción en el mes de febrero”, señalan fuentes pampeanas.

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El mandatario comunal afirmó que, a raíz de la situación que atraviesa Pico, “hay gente que anda buscando trabajo por todos lados y encima está todo paralizado”.

“Incluso a nosotros también nos perjudica, porque tenemos un lavadero industrial de ropa donde hace varios meses que no cobramos el trabajo, y ahora no estamos lavando nada porque (en el frigorífico) no están faenando”, expresó.

Este mes, Pico licenció a su personal por tiempo indeterminado y anticipó que pagaría $500.000 por empleado, además de entregar la carne semanal acordada con los operarios de la planta.

Con relación a sus números financieros, la base de deudores del BCRA expone que Pico debe más de $9.100 millones al Banco de La Pampa, casi $4.000 millones a la SGR Integra Pymes, $2.900 millones al Santander y otros $2.750 millones al Banco Nación, entre otros incumplimientos por saldar.

Debido a factores coyunturales y la caida de exportaciones a China, Paty está en un callejón sin salida aparente.

Por el lado de los cheques, el detalle arroja 1.066 documentos rechazados por carecer de fondos y una deuda derivada de esos incumplimientos que alcanza los 11.900 millones de pesos. En el último año, frigorífico Pico apenas cubrió el 3.5% de los cheques que emitió.

El frigorífico Pico, es una histórica firma de la región, propiedad de la familia Lowenstein. Además de crear la popular marca Paty, también es responsable de la creación del Complejo Las Leñas en los años ’80. Como también, la familia creó en los ’90 Pumper Nic, la primera cadena de hamburgueserías argentina que fue a competirle de igual a igual a McDonald’s.

Se estima que al menos 10 plantas frigoríficas mermaron o directamente pusieron algún tipo de freno a sus actividades durante 2025. Semejante parate coincide con números como los expuestos por el Institución de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), que dan cuenta tanto de una caída en las exportaciones como la continuidad del derrumbe que exhibe el consumo interno.

El año 2025 cerró con una caída interanual del 7% en las ventas de carnes al exterior, con el dato de una menor compra por parte de China, que igual concentró casi el 70% de los envíos de ese producto al exterior.

Al mismo tiempo, la faena cayó 15% en la medición de diciembre de 2025 versus igual mes pero del año anterior. Por otra parte, el año pasado, el consumo promedio interno y per cápita de carne vacuna se ubicó en torno a los 42 kilos, uno de los niveles más bajos en décadas. La caída de la demanda interna expone el difícil momento que atraviesan las economías hogareñas.

En paralelo a esa situación, se disparó la importación de cortes vacunos provenientes de Brasil, que este año alcanzarían números records con 120.000 toneladas de ingresos pronosticados. En 2025 la marca, también inédita, se ubicó por encima de las 60.000 toneladas. Semejante aluvión de productos provenientes del exterior socava las posibilidades de que los frigoríficos nacionales enderecen su situación en 2026.

 

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