País > Pelea por el Sable Corvo
Rechazo judicial al pedido de los herederos de Rosas por el sable de San Martín
El traslado, decretado por el Gobierno Nacional, había generado un fuerte rechazo político e institucional. Finalmente, la doctora Macarena Giménez no hizo lugar al pedido de la familia heredera.
POR REDACCIÓN
La justicia federal rechazó este jueves la medida cautelar que habían presentado los descendientes de Manuela Rosas y Máximo Terrero, con el objetivo de evitar el traslado del sable corvo del General San Martín, desde el Museo Histórico Nacional al Regimiento de Granaderos a Caballo.
La jueza Macarena Marra Giménez, a cargo del Juzgado Contencioso y Administrativo Federal Número 12, confirmó su decisión, lo que habilita el envío de esa pieza histórica hacia el regimiento, ubicado en el barrio porteño de Palermo.
La magistrada, en tanto, no dio por probada la postura que sostiene que la donación del sable corvo haya sido “con cargo”, es decir, como obligación accesoria impuesta al Estado, en este caso, relativa al lugar de guarda, el Museo Histórico Nacional.
Asimismo, Marra Giménez señaló que el sable ya había estado por décadas en el cuartel del Regimiento de Granaderos, después de dos robos en la década de 1960, hasta que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner lo restituyó en 2015 al museo.
La decisión de la jueza habilita, en consecuencia, el acto que se llevará a cabo el próximo sábado en la ciudad santafesina de San Lorenzo, donde el presidente Javier Milei encabezará el acto de traspaso en el Campo de la Gloria, donde San Martín enfrentó y derrotó en 1813 a las fuerzas realistas españolas.
La medida se formalizó a través del Decreto 81 de 2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y establece que el símbolo histórico será trasladado a la Avenida Luis María Campos 554 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el regimiento tendrá la responsabilidad de su preservación, seguridad e integridad conforme a las normas y protocolos aplicables.
El Sable Corvo integra el patrimonio histórico y constituye uno de los símbolos más representativos de la soberanía nacional y de la consolidación de la independencia, según destacan los considerandos del decreto. El bien había sido donado al Estado Nacional en el año 1897 con la finalidad de asegurar su preservación y custodia estatal.
En tanto, la directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable luego de que el Gobierno dispusiera el traslado de la pieza.